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lunes, 23 de mayo de 2011
Otra entrada diferente. Esta vez de mi puño y letra, pero sin mis pensamientos, sólo los del grupo Extreme.
Publicado por
Elliot JimMe
en
14:20
Etiquetas:
2011,
aburrimiento,
algo,
Elliot JimMe miedo,
More than words,
roto,
sentimiento
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lunes, 25 de abril de 2011
...
Publicado por
Elliot JimMe
en
21:24

Quiero decirte que…
(Lunes, 25 de abril, 2011)
Aun despierto en la madrugada empapado de sudor, atemorizado, buscando tu mirada, buscando tu presencia. Eras tú para mí los barrotes de mi ventana, mi escudo protector, mi guardaespaldas pero en la oscura noche cuando tu cuerpo no encuentro en mi cama la ansiedad invade mi alma y se hace la única compañía de mi soledad, la dueña de mi mente y directora de mis actos. No me sirve de nada pero con pavor me apresuro a encender el interruptor de la luz para iluminar la oscuridad de mis noches y busco en cada rincón de mi habitación el monstruo que se esconde y vigila, frente a mí, mis sueños. Es peor que antaño cuando sólo embargaba mi cuerpo la incertidumbre de mi futuro mas ahora es más difícil cada vez hacia adelante mirar si no estás tú…
Me preocupo. Para tranquilizarme me paseo por mi angosta habitación, de esquina a esquina, en la cocina me preparo una infusión, aspiro el aire cancerígeno de un sutil asesino, ese cigarrillo que palidece mis uñas y ensombrece mis pulmones…, cojo una libreta y escribo sobre mis miedos, pienso en soluciones rápidas pero no indoloras, ¿más dolor? Pero mi mente se perturba por encontrarme en un callejón sin salida, por encontrarme en este constante rompecabezas, por ser insuficientemente valiente para morir y suficientemente cobarde para no morir. Por querer dejar todo y no dejar nada…
sábado, 11 de diciembre de 2010
Nacer, crecer, reproducirse y morir.
Publicado por
Elliot JimMe
en
14:56
Crecí.
Crecí mirando por la ventana, apoyado en sus bastidores, sintiendo el sol abrazando mi piel y el viento susurrando en mi oídos mientras movía mi cabello. Crecí buscando en la calle gente interesante, mirando los edificios cercanos husmeando en vidas felices.
Crecí imaginando que los jardines de mi bloque eran un exuberante bosque en el que encontrar un remanso de paz. Crecí suspirando por una vida mejor, por no encontrarme en una deprimente casa, hacinado, con ganas de volar...
Crecí en una familia desestructurada, con una madre enferma y tres hermanos enfermantes, sin la figura de un padre, sin casi amor, sin casi atención..., sin casi querer vivir.
Crecí siendo homofexible, juzgado, escondido, con furtivas visitas a sitios donde me sentía algo más libre, aquellos chats en los que estaba a disposición de veinteañeros burlones, de cuarentones pedófilos y de niños en mi misma situación.
Crecí bajo el influjo de una religión milagrera, fetichista, una religión ceremoniosa, pidiéndole ayuda a mi Dios, sin entender por qué no me hacía caso, ¿me había portado mal?
Crecí bajo el influjo de una religión milagrera, fetichista, una religión ceremoniosa, pidiéndole ayuda a mi Dios, sin entender por qué no me hacía caso, ¿me había portado mal?
Crecí buscando salidas, luchando a contra corriente, con desgana y falta de fuerza, crecí débil, famélico, depresivo, melancólico, taciturno. Crecí con la lentitud del recuento de minutos y horas pero con la rapidez del paso de los días.
Crecí, sin darme cuenta y sin disfrutar, rápido, crecí.
lunes, 31 de mayo de 2010
Bien... Nueva historia.
Publicado por
Elliot JimMe
en
14:19
-Corría, en dirección opuesta a la de mi amor, corría. Las últimas palabras que se escaparon de mis labios fueron "eso no me sirve" después de decirlas escapé con lágrimas en los ojos y dejándole solo sin casi darse cuenta de lo que pasaba.
Unos minutos antes habíamos compartido la misma cama entre besos, abrazos y confidentes sonrisas. Un millón de seres inanimados llenos de algodón a los que él le había puesto nombre fueron testigos de nuestro encuentro. Empezó tan inocente como en anteriores veces, siguió apasionadamente y termino en catástrofe... De su dulce boca escaparon amargas palabras que hicieron romperse en mil pedazos a mi mustio corazón, fue entonces cuando corrí, acabé cerca de mi costera casa a lo lejos ví como el mar golpeaba la dura roca tal y como sus palabras habían golpeado mi cabeza y aún su eco sonaba dentro. Lo más fácil hubiése sido tirarme allí, a lo lejos, a esa zona tan peligrosa para acabar con aquel tremendo sufrimiento que no sé cómo puede soportar mi enjuto cuerpo. Lágrimas caían de mis mejillas, ahora caminaba lento, muy lento, no quería llegar a casa, estaba descompuesto y no quería que nadie notara las tribulaciones de mi alma pero aún así entré en casa y presto llegué a mi cuarto donde tumbado nuevamente empecé a llorar.
Aquí, en mi destartalada cama, después de todo, con los ojos empañados aún, yazco en mi cama, oliendo a su cuerpo, con el corazón roto y el alma herida...
Unos minutos antes habíamos compartido la misma cama entre besos, abrazos y confidentes sonrisas. Un millón de seres inanimados llenos de algodón a los que él le había puesto nombre fueron testigos de nuestro encuentro. Empezó tan inocente como en anteriores veces, siguió apasionadamente y termino en catástrofe... De su dulce boca escaparon amargas palabras que hicieron romperse en mil pedazos a mi mustio corazón, fue entonces cuando corrí, acabé cerca de mi costera casa a lo lejos ví como el mar golpeaba la dura roca tal y como sus palabras habían golpeado mi cabeza y aún su eco sonaba dentro. Lo más fácil hubiése sido tirarme allí, a lo lejos, a esa zona tan peligrosa para acabar con aquel tremendo sufrimiento que no sé cómo puede soportar mi enjuto cuerpo. Lágrimas caían de mis mejillas, ahora caminaba lento, muy lento, no quería llegar a casa, estaba descompuesto y no quería que nadie notara las tribulaciones de mi alma pero aún así entré en casa y presto llegué a mi cuarto donde tumbado nuevamente empecé a llorar.
Aquí, en mi destartalada cama, después de todo, con los ojos empañados aún, yazco en mi cama, oliendo a su cuerpo, con el corazón roto y el alma herida...
jueves, 22 de abril de 2010
Beneficio recibido, del hombre libre hace cautivo.
Publicado por
Elliot JimMe
en
22:31
Que gusto me da escribir cosas como estas cargadas de inspiración, con las que me encuentro a gusto y no las tengo que revisar por si acaso. Espero que disfruten como disfruté yo al escribirla.
(Youtube parece que ya no permite insertar vídeos, de todas maneras les dejo este link para que escuchen mientras leen: http://www.youtube.com/watch?v=wDa03_EHdJU&feature=related)
(Youtube parece que ya no permite insertar vídeos, de todas maneras les dejo este link para que escuchen mientras leen: http://www.youtube.com/watch?v=wDa03_EHdJU&feature=related)
¿Te he dicho que soy cautivo?
(Jueves, 22 de abril de 2010.)

-Cautivo... Cautivo... Cautivo de su mirada, de su figura, de su imagen, cautivo de sus abrazos, de sus manos, de su cuello, de su espalda y pecho, cautivo de sus labios, cautivo.
Cautivo del sabor de sus besos, del tacto de sus abrazos, del olor de su cuerpo. Cautivo de su ser, de lo externo y de lo interno. Cautivo de su voz, de sus dientes mordiendo mi cuello, de sus labios besando cada parte de mi infantil cara. Cautivo desde la noche en la que nos conocimos y cautivo desde el instante que lo vi acercarse a mi, desde que caminamos por aquella fría noche de tormenta en nuestra cabeza por lo que sentíamos, noche de confusión, de vergüenza extrema. Cautivo de la arena de playa que pisamos, de la conversación que tuvimos, de aquella noche estrellada, de la escena que nos montamos. Cautivo de su alma, de su corazón, de cada milímetro de su cuerpo. Cautivo del amor que siento, de la desesperación por verlo cautivo de mi cuerpo...
(Jueves, 22 de abril de 2010.)

-Cautivo... Cautivo... Cautivo de su mirada, de su figura, de su imagen, cautivo de sus abrazos, de sus manos, de su cuello, de su espalda y pecho, cautivo de sus labios, cautivo.
Cautivo del sabor de sus besos, del tacto de sus abrazos, del olor de su cuerpo. Cautivo de su ser, de lo externo y de lo interno. Cautivo de su voz, de sus dientes mordiendo mi cuello, de sus labios besando cada parte de mi infantil cara. Cautivo desde la noche en la que nos conocimos y cautivo desde el instante que lo vi acercarse a mi, desde que caminamos por aquella fría noche de tormenta en nuestra cabeza por lo que sentíamos, noche de confusión, de vergüenza extrema. Cautivo de la arena de playa que pisamos, de la conversación que tuvimos, de aquella noche estrellada, de la escena que nos montamos. Cautivo de su alma, de su corazón, de cada milímetro de su cuerpo. Cautivo del amor que siento, de la desesperación por verlo cautivo de mi cuerpo...
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lunes, 19 de abril de 2010
A la recherche du temps perdu...
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Elliot JimMe
en
20:53
(Lunes, 19 de abril, 2010)
Impetuosa tormenta súbita en mi cabeza desataba su pensamiento, el repicar de las grandes gotas como jamás antes vi enmudecía el mundo, las nubes ensombrecían aquel azul cielo antes estrellado, si estaba oscuro más oscuro aún quedó. Truenos y centellas, también irascibles rayos que con furia resquebraja mi cuerpo. El viento fiero y oculto bamboleaba mi enjuto cuerpo a su gusto y con ficticias cadenas ataba mis manos y pies. El frío me abrazaba en un intento de consolarme mas sólo consiguió dejar mis labios violáceos y hacerme tiritar. La arena se infiltró en cada rincón de mi casta piel, allanó mi ser buscando mis secretos más inconfesables, se aunó con el agua traicionera y acaparadora formaron un dúo conspirador y quisieron hacerme suyo para siempre y de alguna manera la consiguieron, de ellas es ahora mi corazón. Roto, confundido, atormentado, vago solo por el más estrecho límite del precipicio en el que se ha convertido mi vida. Mis pies resbalaban y, en cualquier momento, la posibilidad de caer a el abismo.
(Música: Violin Concerto ('L'estate', The Four Seasons) for violin, strings & continuo in G minor, Op. 8-2, RV 315- Presto, de Vivaldi. Es algo acelerada esta versión.)
martes, 16 de marzo de 2010
In crescendo.
Publicado por
Elliot JimMe
en
22:29

Hace poco entregué sin esperanza alguna una historia a un concurso. Canarias escribe Canarias organiza desde hace 2 años, con lo cual esta es la segunda edición, un concurso en el que jóvenes de la isla, con tema y extensión mínima definida, deben escribir un relato y enviarlo a donde es correspondiente. Pensé que como no me avisaban no habría entrado ni en la preselección de relatos. Resulta que para mi sorpresa una mujer me llama y me dice que estoy entre los finalistas, con lo que mi corazón da un vuelco en mi interior. Al final de una corta pero intensa espera he sido galardonado con la Mención especial del jurado, como he dicho a los organizadores, un galardón modesto pero magnífico y significativo para mí. Muchísimas gracias a la organización del concurso, a mi familia y amigos, profesores que me apoyaron y en especial a ustedes, los lectores de mi blog por hacer que lo que escribo tenga sentido. Un fortísimo abrazo.
Elliot GueJi.
PD: Pueden ver la noticia en http://www.profetasdemueblebar.net/espectaculosjuveniles/cecs09/cecs09.html#ganadores
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miércoles, 24 de febrero de 2010
Nessuno può sostituire la Callas.
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Elliot JimMe
en
22:03
No me acordaba de esta historia, su voz me hizo llorar una vez y aún amargo mi corazón está. La historia, hay que decirlo, es malísima, pero tengo que actualizar el blog. Magnífica persona, maravillosa voz pero nos dejó demasiado pronto para disfrutarla, no la supimos tratar. A mi Casta Diva, Maria Callas, "La soprano".

Crudel! Ho dato tutto a te.
(Lunes, 7 de diciembre, 2009)
Su pecho no respiraba, su voz faltaba, sus fuerzas fallaban, sus pupilas ensangrentadas sólo veían a un desgraciado público. Seguía de pie, casi inmóvil, interpretando la decadencia de su fugaz fama. La época de prensa persecutoria, de flasheaminetos en la cara, la etérea divinización, el cariño de sus seguidores firmado en contrato no vinculante con tinta demasiado efímera quedó tirado en el patio de butacas omnipresente escuchando la historia que acababa con una muerte. Ella en el escenario siendo juzgada, su cuerpo impertérrito y su mente en otra parte, olvidada en el desván acumulando polvo no pensaba en otra cosa que en dejar aquellos individuos sentados boquiabiertos y retirarse para sufrir en soledad. Abucheos donde antes había aclamaciones es todo lo que oía... ¡Crueles! Mi diva, ¿cómo osáis a privarme de su dulce voz tan pronto? ¡Os ha dado todo! Luego vendrían las condecoraciones y consideraciones, cuando su cuerpo no se movía entre nosotros, luego vendría la enmienda de los mismos que ayer ultrajaban su memoria... Caprichosos quieren su alma para encontrar la redención a través de su espíritu, pero dejó este mundo y no quiso volver. Dio todo, hasta su vida y se fue convertida en polvo.
(Maria Callas canta; Suicidio! de la ópera La Gioconda compuesta por Ponchielli.)
(Maria Callas canta; O mio babbino caro de la ópera Gianni Schicchi compuesta por Puccini.)
(Maria Callas canta; O mio babbino caro de la ópera Gianni Schicchi compuesta por Puccini.)
Elliot GueJi.
lunes, 1 de febrero de 2010
Lloviendo sobre mojado...
Publicado por
Elliot JimMe
en
13:15
Lluvia en mi.
(Lunes, 1 de febrero, 2010.)
(Lunes, 1 de febrero, 2010.)
Afuera llueve, las gotas caen, nubes negras encapotan el cielo, relámpagos lo iluminan y el sonido ensordecedor de los truenos retumba en las vidrieras haciéndolas estremecer ante el temor de quebrarse. Perturbada mi mente trabaja a su máxima potencia lo que es peor pues más ensordecedor que los truenos es el sonido de mi motor biológico de energía, combustiendo todo lo que queda de mi depauperado cuerpo haciendo fallar mis pocas fuerzas.
Afuera llueve, la gotas caen y, a pesar de estar resguardado bajo el agobiante techo de mi rancio castillo, me siento húmedo, mojado, siento que cada gota de las nubes que en el exterior desatan su furia entra en mi cuerpo ahogándolo sin maldito remordimiento. Muero, podrido por la humedad mientras afuera.., afuera no llueve.
Afuera llueve, la gotas caen y, a pesar de estar resguardado bajo el agobiante techo de mi rancio castillo, me siento húmedo, mojado, siento que cada gota de las nubes que en el exterior desatan su furia entra en mi cuerpo ahogándolo sin maldito remordimiento. Muero, podrido por la humedad mientras afuera.., afuera no llueve.
Elliot GueJi.
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